martes, 6 de noviembre de 2007

Dos referencias gastronómicas

Hola a todos de nuevo. Después del parón provocado por el Puente de Todos los Santos, vuelvo a escribir en el Blog. Y voy a hacer caso a quien pidió "críticas culinarias" si bien, y como ya dice el refranero, en mi caso se puede aplicar eso de que "no esta hecha la miel para la boca del cerdo". Por ese mismo motivo aquí no salen los restaurantes más chics de la ciudad de la luz, ni de la noche madrileña (¿O es madrideña, Axus?). Sino que salen los sitios a los que voy yo, que no aparecen en la guía michelín, pero que tampoco son muchas veces como el bokata de "La Cofradía" ("muy bueno, pero bokata", que diría aquel).

Voy a aprovechar además mis recientes viajes para dar el nombre de dos lugares separados por unos mil kilómetros el uno del otro. El uno está en Sevilla y el otro en el casco viejo (que no antiguo) pamplonés, justo en una de las salidas de la Plaza del Castillo.

"El modesto", apuntad los que vais a visitar Híspalis en breve o estáis por allí, se sitúa en pleno centro de Sevilla y es uno de esos sitios para comer fritura de pescado buena y barata. las tortillitas de camarones y los chanquetes (o el sucedáneo que se vende desde la campaña de los "pezqueñines no, gracias") estaban muy buenos. Como el salmorejo, una de mis debilidades de la cocina andaluza, bien acompañado de unos picos y regañás. Personalmente, me gusta más el cocktail de marisco que hacen en mi casa en Navidades (y eso que era antes de la Thermomix) que el de allí, pero se dejaba comer. La carne no la probé, por eso no voy a hacer comentarios sobre ella. En el link está la dirección, y el teléfono, que será necesario si vais a estar por allí el fin de semana. Por cierto, los postres tampoco tenían desperdicio, alguno de ellos con dos chocolates o mokka estaba cojonudo. Por cierto, lo mejor de todo, la relación calidad / precio. Creo que no salió ni a 20 euros por persona con una botellita de vino blanco de Huelva (y eso que el sitio está en pleno turisteo).

Este último punto no es el fuerte de "El Gaucho" de Pamplona. Pero, para los que no sois de allí, es visita OBLIGATORIA y personalmente es la barra que más me impacta de los bares de la capital del Reyno. Está entre la Plaza del Castillo y la famosa calle Estafeta, exactamente en Espoz y Mina, número 7. Recomendable a todas horas del día, uno puede sentirse abrumado al ver todos los diplomas que tiene como ganador del famoso concurso que se celebra en la Semana del Pintxo de Pamplona. Y eso que este fin de semana no me pude tomar el "Pintxo de txaka, salmón y gulas" que es mi favorito.

Ya me vais a permitir que me extienda en links, pero es que no tienen desperdicio, y dado que yo no tengo fotos, pues mejor las veis en alguna de estás páginas. Por ejemplo, la del acontecimiento gastronómico que tiene lugar estos mismos días y que no es sino "La semana de la cazuelica y su maridaje con el vino" (toma ya¡¡). Los que váis a estar por allí (¡Gustavo, anota!), aprovechad. No será barato, peo habrá merecido la pena.

Pues bueno, si las palabras no sirvieron para hacer hambre, espero que si este par de fotos. A lo mejor se me enfadan los dueños, pero vamos, con la buena propaganda hecha...

La primera, de mi pintxo del "Gaucho" y la segunda, de la web de la Asociación de Hostelería de Navarra, dónde se puede contemplar un pequeño ejemplo de lo que se puede encontrar en los bares pamploneses.



Gastronómicamente, desde mi Pamplona natal y físicamente, desde la tierra del Bacalao con Natas...

Un abrazo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Dices bien amigo Sancho, y esta vez te libras de mis criticas ortograficas.

Recibe un abrazo fuerte y que sepas que te echo de menos en el Paddel.

Axus

Anónimo dijo...

Bueno, bueno Pamplonica estoy seguro que en lisboa, Sevilla o en Pamplona, es decir, la capital "DEL ANTIGUO REINO DE NAVARRA", se come de miedo, pero creo que como Salmantino adoptado (matrimonio con charra de las guapas), tus comentarios hacia esta estupenda, maravillosa, preciosa, alegre, jovial, en definitiva, CIUDAD UNICA EN EL MUNDO, deberían ser más continuos. Por que Lisboa es bonita, Sevilla también, Pamplona lo supongo porque aún no me han invitado a conocerla, asi que ya sabes queremos un monólogo ensalzando las bondades de una de las lumbreras de occidente. Por cierto ya tienes tarea, a ver si averiguas quienes eran las otras tres y quien las denominaba así.
Ciao Portu.

Alberto Almoguera dijo...

Anónimo Salmantino, pronto contaré las bellezas, en forma de edificio o de pintxo, de tu ciudad. Aprovecharé para decirte que he hecho los deberes, y fue el papa Alejandro IV el que en 1254 designó a la Universidad de Salamanca (que no a la ciudad) "una de las cuatro luces que alumbran al mundo" junto con las de Bolonia, Paris y Oxford.

Voy a aprovechar ya para contar un hecho sucedido en la Universidad de Salamanca en el año 36. Y es que el 12 de octubre de tal año, por entonces día de la raza, en el Paraninfo de la Universidad, el señor Millán Astray señalaba "¡Cataluña y el País Vasco, el País Vasco y Cataluña, son dos cánceres en el cuerpo de la nación! ¡El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en la carne viva y sana como un frío bisturí!". Unamuno, vasco él, señalo al Obispo, catalán que era, e intentó convencer al amigo Astray de que española era la lengua que él enseñaba. En este punto fue cortado, se oyó un grito de "¡Viva la muerte!" y Astray señaló "¡Muera la inteligencia!".

Unamuno señaló que la "Universidad era el templo de la inteligencia", y él, el sumo sacerdote. No murió entonces, agarrado al brazo de la esposa de Franco, pero falleció, quien sabe si de la pena, antes de acabar el año.

Cierto es anónimo salmantino, aunque sepa quien eres por tus reclamaciones, que vives en una ciudad con tanta historia como piedras y monumentos pueblan sus calles.

A ver si te visitamos dijo...

Aupa kronikalaria!
salgo a hacer la compra pero aprovecho que he votado para saludar y agradecerte el pasatiempo de tus crónicas luso-albertianas ...
Leyendo tu última entrega no puedo evitar romper una lanza por la calle Jarauta de la capital de nuestro viejo reyno. Comer en el Montón, Azkartza o la Cepa (ahora hay también un kebab)y unas copas en el Zagit, Piskolabis o Pamplonica es una gozada... (joder! se nota que hoy es viernes y que hace más de 10 días que no ando de potes!!)
un abrazo

Anónimo dijo...

Nos ha gustado por lo "currado" los comentarios gastronomicos y la respuesta al salmantino, por la forma y lo que te has documentado. Respecto al Gaucho ya lo conocemos, y el de Sevilla de "modesto" tiene poco, por lo que tenemos ganas de ir ha conocerlo. Una de las cosas que más hecho en falta de nuestra tierra son las sociedades gastronomicas, la que más me gustaba era Napardi, en la que por cierto en la pared había un letrero de prohibido hablar de politica y religión. Esperamos ansiosos la próxima.
Tomás y Mª. Carmen.

Anónimo dijo...

Veo que los ánimos se calientan cuando del "comercio y bebercio" se habla.
Veo también que no se sale de la parte vieja de Pamplona para recrearse con esas "estructuras de pintxos deconstruidas".
A propósito de Napardi, este jueves hay una comida de caracoles que va a hacer historia.
Estuvimos probando las cazuelicas del Aralar y "chapau". Nos invitaron a un cardo en aceite "arbequina" de Mendavia que estaba para chuparse los dedos.
Pero tengo que añadir que los pintxos que probamos en Salamanca, con ocasión de vuestra boda, eran dignos de estar en Pamplona.¿cómo se llama la cazuelica de patatas ?.

Termino con un comentario al estilo del de Unamuno, pero en este caso jocoso y cabroncete " La cabecera del periódico, ya desaparecido, mostraba dos términos incompatibles El Pensamiento Navarro (Pio Baroja)"